La toxina botulínica inyectada en la piel de axilas, palmas o plantas bloquea la señal nerviosa hacia las glándulas sudoríparas y detiene la sudoración excesiva durante seis a nueve meses.
En qué consiste
- Se aplica una malla de microinyecciones superficiales que bloquea la liberación de acetilcolina en las glándulas.
- El efecto es estrictamente local: el resto del cuerpo suda con normalidad.
A quién le conviene
- Hiperhidrosis primaria de axilas, palmas o plantas
- Antitranspirantes ineficaces
- Se descarta antes la sudoración secundaria
Productos que utilizamos
Toxina botulínica original, 50–100 unidades por axila
Cómo se realiza
- Test de yodo-almidón si procede.
- Anestesia tópica o frío, sobre todo en manos.
- Malla de inyecciones intradérmicas cada 1–2 cm.
Seguridad
En palmas se controla dosis y profundidad para evitar debilidad transitoria.
Antes de la cita
Aféitate las axilas 24 horas antes y no uses antitranspirante ese día.
Cuidados posteriores
Sin sauna, baño caliente ni ejercicio intenso durante 24 horas.
Resultados y duración
La sequedad empieza al día 2–4 y se completa entre el día 7 y 14.
Posibles efectos secundarios y riesgos
Dolor y hematoma en los puntos; sudoración compensatoria leve poco frecuente.
Seguimiento
Control a las dos semanas para retocar zonas residuales.
Preguntas sobre este tratamiento
¿Es peligroso dejar de sudar en una zona?
No: es una fracción pequeña de las glándulas y la termorregulación no se altera.
¿Duelen las manos?
Son más sensibles; usamos frío y anestesia tópica.
¿Cuándo tratar antes del verano?
De dos a cuatro semanas antes.
